Nuevas Tendencias en Ética Empresarial en el Sector Alimentario

El Ethisphere Institute, que elabora rankings en ética empresarial, responsabilidad social corporativa, probidad y sostenibilidad ambiental ha incluido a la compañía italiana de café Illy Caffé S.p.A., en su lista de las compañías más éticas del mundo (World’s Most Ethical Company), por quinto año consecutivo.

Entre la gran cantidad de consultoras y organismos que monitorean y evalúan el impacto que las empresas generan en su entorno, The Ethisphere Institute revela la importancia que los consumidores hoy le asignan a asegurarse que compran productos a compañías éticas.

“En los últimos once años, hemos observado cambios en las expectativas de la sociedad, una redefinición constante de la legislación, de las regulaciones y el clima geo-político”, señaló el CEO de Ethisphere Timothy Erblich.

“Hemos visto además cómo las compañías honradas como las más éticas del mundo han respondido a estos desafíos. Ellas invierten en las comunidades locales alrededor del mundo, implementan estrategias de inclusión y diversidad y se enfocan en el ‘largoplacismo’ como una ventaja sostenible de su negocio”, agregó Erblich.

Las otras compañías de alimentos, bebidas y agricultura que están en esta lista para el año 2017 son el grupo mexicano Bimbo y tres empresas estadounidenses: Kellogg Company, PepsiCo. e Ingredion Inc. (la única empresa de ingredientes de la lista). Solo 5 empresas de este rubro se encuentran dentro de las 124 destacadas en 2017.

Illy Caffé posee múltiples programas e iniciativas que toman en cuenta el impacto que generan en su entorno, desde el premio financiero entregado a las comunidades de productores en Brasil para estimular su desarrollo (Galardón de Calidad Ernesto Illy para Café Espresso), hasta los programas de educación y capacitación reconocidos a nivel mundial para agricultores y profesionales (Universidad del Café).

“La piedra angular es la certificación de la cadena de proveedores DNV GL que corresponde a una certificación otorgada por una de las más reconocidas e independientes arbitradoras de procesos industriales”, señala Adam Paige, director de relaciones públicas de Illy Caffé Norteamérica. “La certificación es rigurosa y evalúa las prácticas sustentables en la cadena de suministro de Illy con cerca de 60 indicadores de performance y, en particular, la calidad de las relaciones de Illy con sus proveedores”, agrega.

Un informe publicado en 2015 por la reconocida Consultora de Mercados Mintel reveló que el 56% de los consumidores en Estados Unidos dejarían de comprar de empresas que consideran antiéticas. Más aún, indican que sobre un 35% de los consumidores dejaría de comprar productos de marcas que no son éticas, incluso cuando no existan sustitutos disponibles.

Los consumidores en la actualidad sospechan incluso de aquellas marcas que simplemente patrocinan a una organización de caridad o donan una fracción de sus ventas. La experta en marketing Lisa Hayman, plantea: “Las marcas realmente necesitan considerar el hecho de que los consumidores están buscando y siendo más leales a aquellas marcas que están motivadas por intenciones positivas”. De este modo, el café Illy se hace cargo completamente de la cadena de suministro y de programas de fortalecimiento de la comunidad, aspecto que ha permeado en la percepción del tipo de consumidor e imagen que busca.

“El corazón de este compromiso es la creencia de que también esto sirve como filosofía operativa: la búsqueda continua de la calidad pone en movimiento un círculo virtuoso que crea valor para todas las partes involucradas, desde el productor cafetero hasta el consumidor”, plantea Paige.

Comentario

En Chile se están desarrollando variadas experiencias en línea con los nuevos estándares éticos para la producción agroalimentaria, es así como más de 20 organizaciones y tiendas están certificadas en Comercio Justo, un modelo transaccional alternativo que está basado en una asociación tanto entre productores y comerciantes como entre empresas y consumidores.

La certificación que entregan las agencias para otorgar su sello o certificados (Fairtrade, Fair for life o Guaranteed Fair Trade) de Comercio Justo requiere el cumplimiento de diez principios básicos que exige la Organización Mundial del Comercio Justo (WFTO). Entre las condiciones figuran realizar prácticas comerciales justas, pagar un precio justo, rechazar el trabajo infantil y forzoso, generar buenas condiciones de trabajo y respetar el medio ambiente.

Jaime Valderrama, presidente de la Asociación Chilena por el Comercio Justo, afirma que este esquema de negocios recién se está implementando en nuestro país y lo define como “una forma real de formalizar la responsabilidad social empresarial”.

Las exigencias entre las certificaciones varían. La Viña Miguel Torres, por ejemplo, que tiene el certificado Fair for life, exige pagar al proveedor un adicional de 10% sobre el costo de producción. “La uva país en el mercado vale $50 el kilo, mientras que nosotros pagamos $200, ya que nuestra certificadora fija un límite inferior de precio”, explica Rodrigo Costandil, subgerente de sustentabilidad de la Viña.

Así también, la Cooperativa Agronuez Choapa es la primera empresa en Chile en exportar nueces certificadas con sello Fair Trade-FLO. Esta cooperativa está compuesta por pequeños agricultores/as, provenientes del sistema de la Reforma Agraria que se ubican en las distintas localidades de las comunas de Salamanca, Illapel y Los Vilos, en la Región de Coquimbo.

En la Provincia de Ñuble, ProChile está trabajando junto al Instituto de Desarrollo Agropecuario (Indap) con el objetivo de estimular a pequeños y medianos empresarios, que forman parte del Programa de Agricultura Familiar Campesina, para que se capaciten, mejoren sus procesos y puedan comenzar a exportar, ya sea en forma individual o preferentemente asociativa, aprovechando la oportunidad que representa el “comercio justo”.

Fuente: Agrimundo, 21.04.2017

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