La Hora del Ovino

En Uruguay el balance del año para el lanar presenta situaciones encontradas, en la medida en que los excelentes precios para sus productos no han sido acompañados por volúmenes de producción destacados

Especialmente se registró una fuerte baja en el nivel de faena, determinando volúmenes exportados de carne ovina 40% por debajo que un año atrás. Asimismo, un nuevo descenso del stock ovino generó un ajuste a la baja en los volúmenes de lana producidos, ubicándose en los mínimos históricos para el rubro. Stock en baja Las cifras preliminares de DICOSE confirman una caída del stock de 9% para junio de 2010, ubicándolo en 7,84 millones de cabezas, 800 mil lanares menos que un año atrás. El ejercicio 09/10 marcó niveles de extracción muy elevados (faena predial + faena industrial + exportación en pie), en torno a tres millones de cabezas, que no pudieron ser compensados por las señaladas del año pasado. Para 2010 el escenario cambió radicalmente en materia de extracción, con una reducción anual estimada en más de 40%. La faena industrial cerrará en torno a 1,25 millones de cabezas, 880 mil cabezas menos que en 2009 (-41%) y el nivel más bajo desde 2005. Este año prácticamente no hubo exportaciones en pie, a raíz de los elevados precios de la carne en el mercado internacional (frente a 125 mil cabezas embarcadas en 2009). La retención de vientres y de corderas explica en buena medida el fuerte descenso en los niveles de extracción, sumada a elevados niveles de mortandad y a la demora en la terminación de corderos retenidos por parte de los productores. En términos generales, la tentación de vender a precios históricos fue superada por la apuesta a continuar en el rubro, a partir de las interesantes perspectivas que se presentan. Producción en baja El volumen de lana producido está estrechamente vinculado a la evolución del stock y las predicciones preliminares para este año la ubican en 30 millones de kilos, 15% menos que en 2009. De todas formas, la industria lanera aumentará los volúmenes exportados, a partir de la utilización de stocks anteriores y del incremento en la importación de materia prima. Los datos proporcionados por la CMPP ubican el cierre de la zafra comercial 09/10 con un volumen exportado de 40,8 millones de kilos equivalentes de lana base limpia, 12% por arriba que en la zafra anterior. En el caso de la carne, el descenso es más pronunciado y el año cerrará con una producción industrial en torno a 21 mil toneladas peso carcasa, 40% por debajo que las 35 mil toneladas del año anterior. El peso promedio de la carcasa producida por la especie ovina (promedio ponderado de las distintas categorías) se mantiene igual al del año pasado (16,5 kilos), por lo que todo el descenso se explica por la pronunciada baja en los niveles de faena. Precios en alza El ingreso promedio de la carne ovina en el mercado de exportación llega a 3.890 dólares por tonelada peso carcasa, lo que significa 54% más que el promedio del año pasado. Este hecho determina que, a pesar de haber tenido importantes descensos en los volúmenes exportados, los montos generados se mantienen en niveles similares a los de 2009. Al finalizar el año las ventas de carne ovina generarán 78 millones de dólares, lo que representa solo 5% menos que los 83 millones ingresados en 2009. La demanda internacional, liderada este año por Brasil, marcó la pauta de los precios en el mercado interno, potenciada durante muchos meses por la muy reducida oferta de animales para faena. Los precios al alza se mantuvieron durante todo el año, alcanzando un máximo a mediados de octubre con referencias de U$S 5,5 por kilo en segunda balanza por los corderos y U$S 5 por capones y ovejas. Con la aparición de oferta sobre fin de año, los precios se reubicaron en niveles de U$S 4 para los corderos pesados. En el caso de la lana, el mercado australiano mostró subas significativas este año (ver página 63), que se trasladaron al mercado interno y a los precios de la exportación. Respecto a los tops (lana lavada y peinada), principal producto de exportación, el precio promedio llega este año a U$S 5,6 por kilo, 28% más que el promedio de 2009 (U$S 4,3 por kilo). Pese a que la cosecha de lana fue menor este año, más lana procesada y mejores precios generaron ingresos superiores a los obtenidos en 2009. Considerando las lanas sucia, lavada y peinada, las exportaciones al 15 de diciembre superaron los U$S 200 millones en base a datos de Urunet, 27% más que en igual período del año anterior. Perspectivas Más allá de los grandes números que arrojó el rubro durante el año, es preciso destacar un hecho que a nuestro juicio condiciona su futura evolución en nuestro país. En la espectacular valorización de la carne ovina registrada en 2010 hay factores estructurales que es conveniente destacar. Incluso sin haber levantado las limitantes de acceso a mercados de alto valor -como el NAFTA o Europa (no se puede ingresar carne con hueso)-, la voracidad de la demanda externa marcó un punto de inflexión para el negocio ovino en Uruguay. En 2010, con la firme demanda de Brasil y los países árabes, la exportación de carne ovina uruguaya no estuvo condicionada al cupo europeo y a una demanda puntual de la industria local en los últimos meses del año. Así, el mercado se pareció más a lo que debe ser un negocio de exportación de- sarrollado y fluido, no solo por precios más alineados a lo que ocurre con la carne ovina a nivel internacional desde hace tiempo, sino también por la existencia de una demanda genuina durante prácticamente todo el año. No debe sorprender, entonces, un precio del cordero superior al del novillo de punta en el mercado local, como ocurre hoy, con una referencia de U$S 4 y U$S 3 el kilo de carne, respectivamente. Esta "nueva" relación para nuestro país es la histórica en los mercados externos, donde se comercializa carne ovina y vacuna sin limitantes de destinos. Oportunidad ¿Qué implicancias tiene y tendrá este aspecto para el rubro ovino en nuestro país? Se consolida una nueva relación de precios entre la lana y la carne, que determina que, incluso en los sistemas especializados más laneros, la carne pase a ser relevante en los ingresos totales para el productor. Esta tendencia no es nueva en el mundo y todos los países que tienen ovinos priorizan en mayor o menor medida el énfasis carnicero de sus majadas, con el objetivo de aumentar la rentabilidad del ovino. Para nuestro país, este desafío es, a la vez, una gran oportunidad que tiene el sector, históricamente volcado a la producción de lana y por ende estancado en los indicadores de productividad carnicera de su majada. La carne ovina es hoy uno de los rubros con mayores posibilidades de crecimiento en materia productiva para los próximos años. No es una locura pensar en duplicar la producción de carne en el corto plazo, objetivo que no es posible plantearse en casi ningún otro rubro de la agropecuaria. Como ha ocurrido con la carne vacuna, la posibilidad de sinergia y complementación con otros rubros (como la forestación o la agricultura) convalidan la hipótesis de crecimiento sin necesidad de restar área a otras opciones, más bien creciendo a la par de ellas. Fuente: Agromeat, 29/12/2010

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