¿Estudiar Medicina Veterinaria?

Todos los comienzos de año se reciben en el Colegio Médico Veterinario de Chile – y suponemos que lo mismo debe ocurrir en todas las otras agrupaciones gremiales – consultas de la más diferente índole relacionadas con la situación socioeconómica de los médicos veterinarios en Chile, la oferta y demanda ocupacional y donde estudiar la carrera, habida cuenta la amplia oferta de programas de enseñanza de esta profesión que existen actualmente en el país.

Obviamente, este tipo de consultas nos generan satisfacción pero a la vez una creciente preocupación. Lo primero, por cuanto ellas pudiesen ser una manifestación del interés por la carrera del médico veterinario y porque consideran a nuestro Colegio un buen referente a quién dirigir sus inquietudes sobre el tema. Lo segundo, por cuanto a estamos plenamente conscientes de que nuestra respuesta bien pudiese influir en una decisión acerca del futuro que tomarán individuos y familias confiados en la validez de la información que se les está entregando. En general, los médicos veterinarios y muy particularmente el Colegio Médico Veterinario de Chile, se sienten orgullosos de su profesión, la cual se inició formalmente a nivel universitario hace más de 250 años. Sin embargo, ello no es suficiente como respuesta, más en estos últimos tiempos en que, aspectos relacionados con el acceso y la calidad de la enseñanza superior así como con las expectativas laborales, han sido, son y seguirán siendo sometidos a permanente cuestionamiento y valoración. Para nuestro Colegio, un médico veterinario al egresar de la institución universitaria donde estudió en Chile debe contar con una formación generalista, con sólida base científica y tecnológica, dotado de las competencias que le habilitan para ejercer la profesión en ámbitos tales como la salud y producción animal, salud pública, protección y calidad de los alimentos y la preservación del medio ambiente así como con plena responsabilidad y vivencia de principios éticos y de equidad. En el 2012, 30 carreras de medicina veterinaria eran impartidas en 14 universidades, las cuales en su conjunto tenían en sus aulas cerca de 9200 alumnos, de los cuales aproximadamente la quinta parte estaban inscritos en primer año. Esta importante oferta de programas para estudiar medicina veterinaria supera con creces las existentes en países paradigmáticos en esta materia como lo son Australia, Alemania, Canadá, Estados Unidos, Inglaterra, Nueva Zelanda, entre otros. Frente a esta amplia oferta, no nos corresponde como COLMEVET sugerir una determinada institución donde ir a estudiar la carrera pero si señalar algunos criterios que consideramos básicos, los cuales debieran ser considerados y comparados antes de tomar una decisión. Uno de ellos es conocer si tanto la Universidad como la carrera o programa están acreditadas por el Estado de Chile y que dicha acreditación sea por un número importante de años. Hoy el máximo es de siete. Estamos conscientes e informados de las numerosas críticas que se hacen a este proceso, las cuales si bien la mayoría de ellas las consideramos válidas, ello no debiera dar lugar a que se elimine. Por el contrario, tanto la acreditación de las instituciones como de las carreras debiera ser obligatoria y el proceso mejorado, fortalecido y fiscalizado permanentemente. Otro elemento a considerar dice relación con los puntajes ponderados promedios, mínimos y máximos de la prueba de selección universitaria (PSU), no obstante que ella adolecería de serias limitaciones, toda vez que sus resultados estarían fuertemente influenciados por las condiciones socioeconómicas de quienes la rinden, siendo por lo tanto discriminante. La importancia que se le asigna a la investigación por parte de las diferentes carreras es otra variable altamente importante para reflejar la calidad de la institución a la que se quiere ingresar. Así, conocer sobre el número de artículos científicos publicados anualmente en revistas indizadas (ISI y Scielo) permite apreciar la fortaleza institucional en esta materia. Complementan esta valoración conocer acerca de la estructura docente (número de profesores de tiempo completo, relación docente: alumno, profesores con postgrado, etc.). Igualmente importante es obtener información sobre la existencia y condiciones de centros de estudios y para realizar prácticas profesionales, laboratorios, aulas de clase, facilidades para acceder a información científica y técnica, casinos y otras que entreguen servicios y apoyos a la acción formativa. Otros aspectos de interés dicen relación con la tasa de empleabilidad de los graduados de una determinada carrera al cabo de uno o más años de haberse titulado, los ingresos promedios al cabo de un cierto tiempo de estar ejerciendo profesionalmente, los costos de la mismas, las ofertas de postgrado como igualmente las facilidades estructurales, culturales y socioeconómicas. Con respecto a las perspectivas laborales, el COLMEVET percibe y tiene algunas evidencias de que en determinados campos laborales hay una manifiesta sobreoferta, lo cual, en alguna medida se explican y se reflejan en algunos de los indicadores antes mencionados. Por ello, el COLMEVET una vez más hace pública su disposición de promover y participar con todos los actores involucrados en la formación y el quehacer del médico veterinario, con la única finalidad de que nuestro país cuente con la cantidad y calidad de profesionales que su desarrollo socioeconómico requiere. Reiteramos que nos entusiasma la alta demanda por estudiar medicina veterinaria pero también la preocupación por el presente y futuro de quiénes son y serán nuestros colegas.

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Medicina Veterinaria acreditada por CNA: U. de Chile, U. Austral de Chile, U. Católica de Temuco, y U. de Concepción. Medicina Veterinaria acreditadas en el MERCOSUR: U de Chile, U. Católica de Temuco, y U. Austral de Chile. Mayor empleabilidad: U. Católica de Temuco (www.mifuturo.cl)

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